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Trawün Mapuche en Malalhue

 

Trawün1 Mapuche en Malalhue: hacia una nueva Constitución Plurinacional

En Malalhue, Région de los Ríos, se desarrolló el viernes 14 y el sábado 15 de enero el Trawün Mapuche Constituyente Fütawillimapu2, con la presencia de los constituyentes Victorino Antilef, Natividad Llanquileo, la machi3 Francisca Linconao y Alexis Caiguan, elegidos en la Convención Constituyente en los escaños reservados para los pueblos originarios de Chile, las poblaciones de estas tierras antes de que llegaran Colón y los europeos.

El proceso constituyente en Chile comenzó formalmente con el referéndum del 25 de octubre de 2020, bajo el gobierno de Sebastian Piñera, que estará en funciones hasta el 11 de marzo de 2022, en un intento de desactivar las fuertes protestas que se iniciaron en octubre de 2019 y que sólo se aplacaron debido a la pandemia de covid en marzo de 2020; protestas denominadas en Chile estallido social y que han llevado a millones de personas a la calle, creando manifestaciones masivas que comenzaron en Santiago y se extendieron por todo el país.

Los días 15 y 16 de mayo de 2021 se votó para elegir las y los 155 miembros de la Convención Constituyente, en la cual 17 escaños fueron reservados a las poblaciones originarias; de estos, siete destinados al Pueblo Mapuche, dos al Pueblo Aymara, uno para los pueblos diaguita, colla, atacameño, quechua, yagán, kawésqar, chango y rapa nui, mientras que el pueblo afrodescendiente chileno quedó excluido. Además de los escaños reservados a los pueblos originarios, otro paso histórico en su reconocimiento es la elección como presidenta de la Convención Constitucional de Elisa Loncon, académica, lingüista y activista mapuche. La constituyente ve además una fuerte mayoría de fuerzas de izquierda, muchas de las cuales son apartidistas e independientes de los históricos partidos chilenos.

La Constitución que está en proceso de escritura y que debería ser aprobada en un referéndum en agosto o septiembre de 2022, salvo aplazamientos, sustituirá a la de 1980, promulgada por el Consejo de Estado del régimen militar de Pinochet y, por tanto, su herencia directa, aprobada por referéndum y posteriormente modificada sólo en algunas partes. La intención de las fuerzas de izquierda que participan en la Convención Constitucional es cambiarlo todo, cambiar completamente el sistema, crear un Chile que reconozca los derechos civiles y sociales, prestando especial atención a la democratización del sistema político, la reducción de las desigualdades, la salud, la educación, el feminismo, el medio ambiente y los derechos al agua. 

Por lo que se refiere a los pueblos y naciones preexistentes en el Estado chileno, la inclusión en el proceso de escritura constitucional pasa por la creación de la Comisión sobre los Derechos de los Pueblos indígenas y Plurinacionalidades, encargada de elaborar un «Documento base» fundado en el derecho de los pueblos originarios y los tratados internacionales, como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, que garantizan la participación de los pueblos originarios en las decisiones que puedan afectarles4. Para poder elaborar este Documento base, se han establecido cinco principios fundamentales, según los cuales se ha elaborado un catálogo de derechos para incluirlos en la nueva Constitución, si serán compartidos por los pueblos originarios.

El primero es el principio de plurinacionalidad y libre determinación de los pueblos, y reclama la creación de un Chile plurinacional, que reconozca en la Constitución la existencia de varias naciones preexistentes en el Estado chileno con derecho a la autodeterminación, desafiando de hecho la noción occidental del Estado que se basa en el supuesto de la unidad inseparable de Estado y nación.

El segundo principio se refiere a la interculturalidad y a la descolonización, y se propone descolonizar el pensamiento para poder reconocer, en un plano de igualdad y respeto mutuo, las diferentes formas de conocimiento, las diferencias entre las culturas y sus formas de concebir, ver y conocer el mundo, haciendo posible un diálogo horizontal que dé valor a las diferencias.

El tercer fundamento es el Buen Vivir, vivir bien, llamado Kume mongen por el pueblo Mapuche y Suma Qamaña por el pueblo Aymara. Se trata de la vida en plenitud, una forma de vivir en equilibrio y en comunidad, en la que los seres humanos y la naturaleza se complementan; una convivencia pacífica en la cual la persona está en armonía consigo misma, con las otras personas y con la naturaleza que la rodea.

El cuarto garantiza el cuidado y el respeto de los derechos de la naturaleza, identificándola también como sujeto de derechos, y reconoce a los pueblos originarios como custodios de los equilibrios naturales en sus territorios ancestrales, además del vínculo espiritual de los pueblos con sus territorios.

Por último, el quinto principio establece la igualdad y la prohibición de la discriminación, afirmando que las personas y los pueblos originarios son libres e iguales a todas las demás personas y pueblos, y que por ello no pueden ser descriminados en el ejercicio de sus derechos, en particular en relación con su origen y su identidad indígena5.

A pesar de las esperanzas depositadas en el proceso constituyente, es evidente que las fuerzas políticas presentes en la Convención son diferentes, y existen fuertes temores respecto a las posibilidades reales de aprobar el texto a través del referéndum, y diferentes perplejidades respecto a los plazos limitados a disposición de las y de los Constituyentes y a la necesidad de la mayoría de los dos tercios en asamblea para poder insertar normas en el texto constitucional, factores que podrían desactivar, al menos en parte, la radicalidad de las instancias.

El Trawün, que se desarrolló con ocasión de las Semanas territoriales, fue organizado por Victorino Antilef y Carmen Caifil, candidatos en dupla electoral para garantizar la igualdad de género y elegidos como representantes Mapuche de la Région de los Ríos en la Constituyente. Victorino Antilef no sólo representa las Regiones de Los Ríos, Los Lagos y Aysén en la Convención sino que es originario de la Comunidad Mapuche de Antilhue, en la Comuna de Lanco.

El objetivo del encuentro era por una parte dialogar con las comunidades Mapuche de la Région de los Ríos sobre los principios, las exigencias y los puntos fundamentales que se han de incluir en la nueva Constitución, de modo que se puedan proponer a las diferentes Comisiones, y, por otra parte, el de incitar a las propias comunidades a proponer normas que se incluyan en el texto constitucional, puesto que para los pueblos indígenas se prevén modalidades particulares de propuesta6, con cifras muy inferiores a las normales iniciativas de ley.

Sin embargo, las poblaciones originarias no tienen una opinión homogénea sobre el proceso constituyente y la confianza que se debe dar a las instituciones; durante el primer día de reunión surgieron varias dudas sobre la oportunidad de que el pueblo mapuche participara en una instancia convocada por el Estado, insertándose en un proceso para el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios dentro del Estado chileno, de hecho fortificando el mismo sistema estatal responsable de haber robado las tierras al pueblo mapuche. Por un lado, el pueblo mapuche tiene un tratado todavía vigente con el Estado chileno, el Tratado de Tapihue de 1825, que reconoce las tierras en el sur del Bio como territorio Mapuche, por otra parte, la inclusión en una lógica estatal corre el riesgo de desactivar las posibilidades de autonomía y autogobierno de las poblaciones originarias.

Durante las dos jornadas de trabajo celebradas en Malalhue, hubo un primer momento de debate en el que estos temas, dudas, perplejidades, temores y críticas se pusieron de manifiesto y debatieron, y un segundo momento en el que, a la luz de los debates anteriores, nos hemos dividido en grupos de trabajo y hemos tratado de hacer propuestas más concretas sobre lo que se pretende incluir en la nueva Constitución, al margen de la desconfianza de su eficacia real para el pueblo mapuche. Como ha señalado la machi Francisca Linconao, que ha estado en la cárcel por su actividad de defensora de los derechos humanos y de los territorios ancestrales Mapuche en oposición a la empresa Palermo, el objetivo último es la autonomía y la autodeterminación del pueblo Mapuche, así como la recuperación de todas las tierras ancestrales que han sido sustraídas a las comunidades; las personas, comunidades o loffe7 pueden y deben elegir si incluir o no el apoyo al proceso institucional entre las estrategias, o si continuar la lucha con otros modos y siguiendo otros caminos.

Estar en Chile en este momento histórico de cambio es sin duda una oportunidad para poder observar de cerca el proceso, tanto desde el punto de vista institucional como por el modo en que lo reciben las personas del territorio, y para poder seguir de cerca cómo evolucionará el proceso de escritura de la nueva Constitución chilena.

1Reunión en la cual se toman decisiones, acuerdos.

2 Gran territorio del Sur en Mapudungun.

3 Figura espiritual Mapuche, la que cura las enfermedades y comunica con los espíritus.

4 Consulta_Indigena-Documento_Base-es.pdf

5 Consulta_Indigena-Documento_Base-es.pdf

6 Son suficientes 3 comunidades o 5 asociaciones o 3 asociaciones representantes de los pueblos originarios o un cacicado reconocido o 120 personas pertenecientes a pueblos originarios.

7 Es la forma básica de organización social del pueblo mapuche, consistente en un clan familiar o linaje que reconoce la autoridad de un lonco.

Empiezan las nuevas actividades de COMI en Malalhue

Después de dos meses y medio en Chile, durante los cuales fuimos acogidos e insertados con atención y delicadeza en el contexto de Malalhue, comenzamos a identificar algunas de las necesidades más evidentes e intentar proponer actividades para enfrentarlas. Lo de Malalhue, Région de los ríos, Chile, es un contexto complejo, en el cual es difícil captar inmediatamente las dinámicas de relación entre las personas y las familias, las relaciones con el mundo humano y no humano, el complejo tejido de intercambios materiales e inmateriales, de regalos y restituciones que se configura en una trama de símbolos que hay que descifrar e interpretar constantemente.

En este contexto tan complejo, una de las primeras cuestiones que hemos identificado es la escasez de estímulos artísticos y culturales, especialmente para las personas más jóvenes que viven en la comunidad, y la falta de espacios de agregación en los cuales sea posible crear comunidades y relaciones, estimular la creatividad, pensar y actuar colectivamente. Por eso, hemos pensado en proponer tres itinerarios, que se desarrollarán en primer lugar durante el verano, pero que probablemente continuarán durante todo el año, tratando de llegar a personas de edades e intereses diferentes.

En primer lugar, hemos decidido proponer un centro de verano, para ofrecer a los niños y a las niñas de Malalhue un contexto educativo y de diversión, en el cual experimentar diferentes formas de estar juntos, distintas formas artísticas, actividades de cooperación y de expresión. Cada miércoles, por la tarde para sobrevivir al intenso calor del verano malalhuino, nos encontramos en la cancha de fútbol para compartir un momento con los niños y las niñas, jugando, haciendo talleres de construcción, estimulando sus capacidades expresivas a través de juegos teatrales y de expresión, contando historias para estimular su creatividad.

Otra actividad que estamos promoviendo es el yoga, diseñado para estimular a la gente a tomarse momentos para sí mismos, para equilibrarse y prestar atención a su cuerpo y a la relación de su cuerpo con la mente; cada jueves Angi guía a las personas que participan en los encuentros en varias asanas y en un momento de relajación regenerador, el yoga nidra. Una actividad como el yoga ofrece la posibilidad de cuidar de su cuerpo y de su mente, y de aliviar los dolores derivados de los esfuerzos físicos diarios e intensos a los que están acostumbradas las personas de Malalhue.

Por último, cada jueves organizamos un cineforum en la plaza o en el centro comunitario de Malalhue, proyectando cada vez una película que pueda estimular una r

eflexión o un debate con las personas. Para poder canalizar los diferentes intereses y edades, alternando una película dirigida a las familias, a los niños y a las niñas, con la intención de ofrecerles un momento de reunión y de diversión común, a una dirigida a los y las jóvenes, para tratar de construir con ellos un espacio de reflexión colectiva, un lugar donde encontrarse de manera nueva y diferente.

Todas las actividades han recibido una cálida acogida por parte de las autoridades locales, tanto que son apoyadas y propuestas en colaboración con el Área Delegación Municipal de Malalhue de la Comuna de Lanco, oficina recientemente presentada por el nuevo alcalde Juan Rocha Aguilera.

¡Esperamos poder proponer pronto otras actividades aquí en Malalhue!

 

Elecciones presidenciales 2021

Punto de inflexión en la historia política chilena: Gabriel Boric, a los 35 años, recién elegido presidente para poner fin a años de desigualdad y opresión

«Compatriotas, seré el presidente de todos los chilenos y las chilenas. De quienes hoy votaron por este proyecto, de quienes eligieron otra alternativa y también de quienes no concurrieron a votar”1. Las promesas de igualdad y unidad resuenan habitualmente en los discursos postelectorales en todo el mundo. El compromiso de Trump de «cerrar las heridas de la división» en 20162 , así como la garantía de Bolsonaro de una «sociedad sin discriminación ni división» en 20193, son sólo algunos de los muchos ejemplos de presidentes neo-elegidos que apelan a los discursos políticos. El mismo Piñera, presidente saliente de Chile, durante su primer discurso en 2017, señaló la importancia de la diversificación de ideas, de abrir un diálogo entre todos los partidos políticos y de la relevancia de ser el presidente de todos los chilenos y chilenas4. Los discursos posteriores a las elecciones pueden sonar todos iguales, ya sea que hablen los representantes de los partidos de izquierda o de derecha. Sin embargo, muchas veces, las promesas iniciales de igualdad han permanecido silenciosamente ignoradas generando decepción en la sociedad civil. A pesar de ello, las palabras de Gabriel Boric, líder del partido de izquierda chileno Convergencia Social, se han ganado la confianza de una considerable mayoría de chilenos. De ahí que surja naturalmente la pregunta «¿Por qué la elección de Gabriel Boric ha generado tanto revuelo y ha despertado poderosas esperanzas, incluso fuera de Chile y de las fronteras latinoamericanas? ¿Por qué los chilenos se han volcado en las calles de todo el país siendo lo más abrumador las calles de Santiago y atascándolas, como en las imágenes de 1988 tras el plebiscito nacional, que declaró la derrota de la dictadura de Pinochet?». Para responder a estas preguntas, es útil analizar la ideología política de Boric, para entender el increíble ascenso que, en un contexto político tremendamente complejo y frágil, lo llevó a ser elegido como nuevo Presidente de Chile el domingo 19 de diciembre.

Con 35 años, Boric se convierte en el segundo presidente electo más joven del mundo. Nacido en Punta Arenas, extremo sur del país, unos años antes del fin de la dictadura de Pinochet (1973-1990), Boric comenzó en 2004 sus estudios de Derecho, que interrumpió en 2013 para dedicarse a la política. Como antiguo líder de las protestas estudiantiles, ha dejado una notable huella por haber iniciado y dominado manifestaciones masivas en demanda de una mejor educación y más accesible. Un personaje poco convencional cuyo pasado activista es de crucial importancia a la hora de entender su voluntad de utilizar el diálogo y la participación como uno de los principales pilares de sus promesas políticas. Con el 55,87% de los votos, el futuro líder del país, Boric, derrotó significativamente a su oponente, Kast, que registró el 44,13% de las preferencias. Firme defensor de los matrimonios entre personas del mismo sexo, del colectivo LGBTQ y del derecho al aborto, Boric ha prometido, al mismo tiempo, cambios drásticos en los sistemas de salud, pensiones y educación. En otras palabras, el plan del nuevo gobierno ha sido redactado y adaptado como respuesta a los cambios que la gran mayoría de los chilenos ha estado pidiendo durante las últimas tres décadas. Los múltiples gobiernos democráticos que se han sucedido no han desmontado el sistema neoliberal, implantado durante los veinte años de dictadura. Por el contrario, la frustración y el malestar han aumentado drásticamente como consecuencia del aumento de los costes de la educación y de los transportes públicos. Además, los costosos y débiles sistemas de salud y pensiones han contribuido al crecimiento exponencial de la pobreza en el país. De ahí que, a día de hoy, Chile sea considerado, según las estadísticas del Banco Mundial, uno de los países con más desigualdad económica en el mundo5. En efecto, el modelo neoliberal ha contribuido a aumentar el bienestar económico del país, aunque la distribución sigue siendo crucialmente desigual; el  1% de la población se queda con el 25% de la riqueza. Desencadenadas por las deficiencias de los sistemas neoliberales, las protestas masivas, o el así llamado estallido social, comenzaron en octubre de 2019 dejando que la rabia y la sangre se apoderaran de las calles de Santiago, así como de otras grandes ciudades del país. Un año después de que comenzaran las protestas, por concesión del presidente derechista Piñera, se realizó un plebiscito. El 78,25% de los que votaron dijeron «sí» a una nueva constitución que reemplazará el antiguo texto redactado durante la dictadura. A la luz de lo anterior, el propio Boric encarna los cambios que una abrumadora mayoría de la población ha estado pidiendo. Mientras el proceso de reescritura del texto constitucional sigue su curso, son altas las esperanzas de nuevas reformas planteadas por los chilenos más vulnerables que llevan décadas sufriendo tremendas injusticias y empobrecimiento.

Tenaz defensor de las protestas estudiantiles del 2011 y del 2019 durante el estallido social, Boric, que se define como socialdemócrata, siempre se ha distanciado de cualquier política conservadora y neoliberal. Por otro lado, Kast durante su campaña electoral, ha expresado ampliamente sus posiciones conservadoras en línea a las políticas del Presidente ahora en ejercicio Sebastián Piñera. Algunos ejemplos de las posiciones conservadoras que hubiera implementado Kast son: políticas económicas austeras, medidas restrictivas contra los flujos migratorios y la derogación de la ley del aborto. Por el contrario, Boric ha expresado posiciones de diálogo abierto, subrayando la importancia de alimentar la diversidad dentro del país. Cada área del programa político presenta un apartado dedicado a explicar lo abierta que debe ser la política y las políticas resultantes a la crítica y al respeto. Temas como el feminismo, la educación, la reforma sanitaria y la crisis climática son de suma importancia en el plan político del joven futuro presidente. Al mismo tiempo, Boric ha destacado cómo, en un país en el que aproximadamente el 20% de la población es indígena, es necesario construir un Chile multicultural garantizando los derechos de los pueblos originarios. En este sentido, Boric pretende establecer un diálogo con las comunidades nativas, con el fin de facilitar un proceso de redistribución de los recursos naturales, que han sido expropiados durante años de lucha encarnizada. Apoyar la creación de un proceso constituyente multicultural permitiría a las comunidades indígenas sentirse más protegidas e integradas. En definitiva, el éxito de su mandato político depende no sólo del cumplimiento de las promesas, sino también del garantizar un proceso constituyente transparente y fluido. En conclusión, los próximos 4 años serán frágiles y cruciales, no sólo para el futuro de Chile, ya que podrían representar un punto de inflexión en el marco de la política institucional. La elección de Boric ha tenido resonancia a nivel mundial, lo que ha abierto ampliamente los ojos sobre los futuros movimientos de este joven y animoso Presidente. El mandato de Boric tiene el potencial de generar una nueva corriente política, que podría tener un impacto mundial.

1The New York Times, 2021; recuperado el 28/12/21 por https://www.nytimes.com/es/2021/12/20/espanol/gabriel-boric-chile-elecciones.html
2The New York Times, 2016; recuperado el 28/12/21 por https://www.nytimes.com/2016/11/10/us/politics/trump-speech-transcript.html
3Bbc, 2018; recuperado el 28/12/21 porhttps://www.bbc.com/news/world-latin-america-46720899
424 horas, 2017; recuperado el 28/12/21 por https://www.24horas.cl/politica/elecciones2017/sebastian-pinera-como-presidente-electo-hoy-se-escucho-
fuerte-y-clara-la-voz-de-los-chilenos-2591571
5World bank, 2017; recuperado el 28/12/21 por https://data.worldbank.org/indicator/SI.POV.GINI?locations=CL

Segundo año de siembra

Estamos en la región de Los Ríos (384.837 habitantes), la 14° de Chile, situada al sur de Araucanía, zona sometida a un estado de sitio debido a los enfrentamientos entre las autoridades nacionales y los manifestantes Mapuche en lucha por la recuperación de sus tierras ancestrales, y en respuesta a protestas relacionadas con el proceso constituyente. Al norte de la región se encuentra Lanco, comuna que cuenta con una población de 16.752 habitantes y que alberga el pequeño pueblo de Malalhue con sus 4.559 habitantes, 3.061 urbanos, 1.498 zonas rurales, en el cual desarrolla sus actividades MEDEMA (Mujeres Emprendedoras de Malalhue), una de las más de 600 organizaciones comunitarias registradas en la Secretaría Municipal de Lanco. Fundada en mayo de 2014, MEDEMA, socio local de COMI (Cooperación para el Mundo en Vía di Sviluppo), está conformada por mujeres mapuche comprometidas en la realización de actividades socioculturales y agrícolas con el fin de promover la artesanía y las tradiciones locales.

COMI coopera con Medema en Malalhue desde 2015, y este es el segundo año en el que las dos organizaciones colaboran para construir proyectos de apoyo a la agricultura comunitaria, proyecto empezado en 2019 y que se reveló doblemente importante y decisivo en tiempos de Covid 19.

En este año, un apoyo importante vino también de la Entidad estatal FOSIS (Fondo de Solidaridad e Inversión Social) que junto a COMI hizo posible aumentar la superficie de tierra sembraba – en el primer año un hectárea – a una hectárea y medio, comprando frijoles y fertilizantes, además de construir un cerco alrededor de la hectárea de campo sembrado con frijoles, condición indispensable para poder cultivar en un lugar donde los animales salvajes podrían comprometer gravemente la cosecha. La decisión de apoyar económicamente una agricultura local y comunitaria está vinculada, por un lado, a la conciencia de la fragilidad de la agricultura de subsistencia, por el otro, la voluntad de apoyar la soberanía alimentaria de las comunidades y por lo tanto, al mismo tiempo, de favorecer su control sobre la producción y el consumo, la promoción de los productos locales y la independencia desde los mercados internacionales.

Sin embargo, el aporte no se limita al aspecto económico, sino que se dirige también a un apoyo cotidiano y relacional, a una participación concreta en los proyectos promovidos en el pueblo de Malalhue y en las comunidades Mapuche que lo rodean, población con una cosmovisión colectiva, comunitaria por esencia. El primer día de la siembra de porotos este año coincidió también con el primer día de servicio de las cuatros voluntarias y voluntarios italianas que participan en el proyecto de servicio civil, en el que estarán comprometidos hasta junio.

Fueron días de inmersión total en la vida del campo y de la comunidad de personas que estaba trabajando ahí, de intensa fatiga pero también de contacto directo con la Ñuke Mapu, la Madre Tierra.

Cuatro días de duro trabajo en los cuales las mujeres de MEDEMA, con el apoyo de campesinos y campesinos locales y de voluntarias y voluntarios italianos, han completado la siembra en los campos de El Avellanito y de Panguinilahue Alto. Alrededor de una hectárea y media de tierra y más de cien kilos de una gran variedad de semillas sembradas sin el apoyo de ninguna maquinaria. Desde los surcos excavados hasta la siembra de los porotos, pasando por la fertilización del suelo, todo fue realizado enteramente a mano. Un trabajo excelente para cuyo éxito se ha revelado fundamental el fuerte espíritu de trabajo colectivo que ha caracterizado los días de la siembra. Familiares, voluntarias y voluntarios se han reunido durante cuatro días de trabajo, durante los cuales no han faltado intensos momentos de agregación y compartir.

A pesar de ello, Margarita, campesina y co-fundadora de MEDEMA, durante una salida al campo, explica cómo el aporte de tecnologías agrícolas avanzadas sería crucial para mejorar la productividad, así como para reducir considerablemente la gran carga de trabajo humano. Al mismo tiempo, la presidenta de MEDEMA, María, aclara que la actividad de siembra de porotos intensificò mucho hace aproximadamente un año en respuesta a la crisis de COVID-19 y al bloqueo de los transportes, cuando la escasez de alimentos comenzó a afectar gravemente a la comunidad de Malalhue. Empezar a producir porotos en mayores cantidades, cuentan, podría ser una ayuda a la autosuficiencia y a la seguridad alimentaria no sólo de los miembros de MEDEMA y de sus familias, sino también del resto de la comunidad local. Además, el fomento del cultivo de porotos es un instrumento para promover, a nivel ciudadano, la conciencia de una alimentación sana, reduciendo el consumo de alimentos procesados, considerado como una de las plagas locales.

En respuesta a esta necesidad, hace pocos días, la Comuna de Lanco, promovió la apertura de un mercado hortofrutícola, Mercadito de pequeños agricultores, gestionado y promovido con fuerza por las asociaciones locales El Huerto, con su presidenta Sonia Trabol, y Kiñe Wayiñ (Un solo grupo en Mapudungun, el idioma Mapuche), que durante más de un año se comprometieron en la búsqueda de un nuevo espacio que pudiera valorar mejor sus productos. Como han subrayado los discursos de las autoridades locales y de las dos organizaciones participantes, esta iniciativa es una ocasión para recuperar el concepto emblemático que la unión hace la fuerza. Además, María nos explica que la cooperación entre comunidades es fundamental para el restablecimiento de la soberanía alimentaria, tema y objetivo fundamental para un desarrollo sostenible, desde una perspectiva local y global.

Un proyecto pequeño, cuyas perspectivas reflejan la voluntad de buscar soluciones a un estilo de consumo que con demasiada frecuencia causa no pocas problemáticas, desde la dependencia económica a la mala aportación nutritiva.

Las potencialidades son amplias y la siembra sólo es un primer paso hacia un proceso que requiere tiempo, recursos y compromiso continuo.